De la educación en la primera infancia al preescolar en Francia- Gilles Pétreault

En Francia, la educación para niños y niñas de 0 a 6 años está fragmentada y descoordinada, por lo que la transición de los entornos de primera infancia a la educación preescolar a los 3 años es un paso desafiante. En general, los padres pagan por la educación en la primera infancia (de 0 a 3 años) y cuentan con apoyo de un complejo sistema de beneficios para las familias. Hasta los 3 años de edad, los padres suelen elegir una de estas tres opciones: una guardería o crèche, un niñero o niñera, o quedarse con la misma familia. 

La educación preescolar es gratuita y obligatoria desde los 3 años en Francia y se implementa en todo el país. La mayor parte de los y las docentes son empleados del Estado y cada municipalidad tiene la responsabilidad de mantener las instalaciones, los asistentes escolares y las actividades extracurriculares. Las actividades extracurriculares suelen ser abonadas por la familia según su nivel de ingresos e incluyen el horario de almuerzo, el costo del almuerzo y las actividades organizadas durante el receso escolar. Hay dos ministerios distintos que están encargados de las políticas y cubren, cada uno, a más de dos millones de niños y cientos de miles de profesionales. 

Acompañar a los niños pequeños a medida que su vida y contexto educativo cambian es una cuestión clave en este punto tan importante en su desarrollo. El Ministerio de Educación lanzó un nuevo plan de acción para la educación preescolar, en el que se recomienda implementar iniciativas para incrementar y mejorar las condiciones de transición de los entornos de primera infancia a la educación preescolar obligatoria a los 3 años de edad. 

Existen algunas estrategias para abordar esta transición al comienzo de la educación preescolar desde hace mucho tiempo, más allá de la tradicional conversación de unos minutos al llegar a la escuela por la mañana. Por ejemplo, desarrollar una relación fuerte con los padres ni bien comienzan a tener contacto con el entorno formal de educación preescolar estatutario, lo que incluye tener reuniones informativas para padres y entrevistas personalizadas. Las recomendaciones oficiales para dar la bienvenida a niños y niñas menores de 3 años son relevantes, en particular, para la gran mayoría de los niños que han tenido muy poca o nula experiencia en grupos más grandes. Se fomenta que los padres se queden en la sala con sus hijos durante las primeras semanas y que participen de las actividades en grupos más pequeños. Otras estrategias adaptan la configuración usual del preescolar; por ejemplo, entrar de manera progresiva para comenzar con menos niños al mismo tiempo, asistir medio turno o brindar un espacio supervisado donde los niños puedan tomar distancia del grupo cuando lo necesiten. En las sesiones de capacitación conjuntas para educadores y asistentes, se fomentan y explican las estrategias de transición y se demuestran las buenas prácticas para una transición sin sobresaltos a la educación preescolar.

Asimismo, las actividades coordinadas y las prácticas que incluyen a los sectores de la educación en la primera infancia y preescolar deberían prepararse para el ingreso a la educación preescolar. Sin embargo, se presentan dificultades para los profesionales y, más aún, para los niños. Por ejemplo, en casi todos los casos, los edificios están separados, los niños viven en distintas áreas y la escasa cantidad de guarderías solo cubren un 13 % de los niños de 0 a 3 años de edad, mientras que, en los preescolares, se inscriben todos los niños a los 3 años, lo cual crea diferencias estructurales. Por lo tanto, las amplias diferencias en el estado y las condiciones de trabajo junto con la falta de coordinación y de un marco teórico o económico específico presentan importantes dificultades para los programas de transición conjuntos, que solo pueden ser abordados por los dos ministerios.  

A pesar de las recomendaciones oficiales, se han implementado pocos cambios. En los lugares donde las personas que están a cargo de tomar las decisiones y otras partes interesadas tienen una gran fuerza de voluntad y buenas conexiones, pueden organizar capacitaciones tanto para el personal de las guarderías como de los preescolares, lo que genera un efecto positivo para lograr una transición sin sobresaltos. 

La continuidad educativa es importante, en particular, para el 19 % de los niños que recibieron cuidados de niñeros, ya que hacen la transición de una situación muy personalizada a una organización de grupo grande en un entorno preescolar. El Consejo Económico y Social de Francia recientemente aconsejó que se proponga un “servicio público para la primera infancia”, en el que se recomienda crear un sector para la educación en la primera infancia a cargo de las autoridades locales (es decir, las municipalidades coordinadas con los departamentos). Ya existen algunos programas, como el que agrupa a los niñeros, en particular en zonas rurales, que tienen el potencial de crear y desarrollar relaciones clave con la educación preescolar en la misma zona a fin de establecer una transición eficaz para los niños. 

Por último, se necesitan estrategias para asistir en la transición a la educación preescolar para el 64 % de los niños educados por su familia, donde la mayoría de los padres e hijos se enteran de los requisitos del entorno preescolar cuando se reúnen con el equipo directivo durante las inscripciones o, en muchos casos, el primer día del ciclo lectivo. Las estrategias para asistir en esta transición podrían incluir las iniciativas existentes, aunque escasas, de los centros sociales, y se deberían implementar cambios en las regulaciones para fomentar que los padres e hijos visiten el preescolar antes de las vacaciones de verano con condiciones de bienvenida adecuadas. Además, sería necesario contar con una coordinación local para recopilar información relevante sobre las familias y los niños a fin de iniciar las actividades. 

Se da la bienvenida a las iniciativas y estrategias existentes para fomentar una transición sin sobresaltos y lograr la continuidad educativa, así como se reconoce y valora el enorme esfuerzo de algunos actores locales para mejorar las condiciones de transición. Sin embargo, para abordar este tema por todos los niños, es necesario adaptar las estructuras y regulaciones a fin de desarrollar programas de transición conjuntos que incluyan a todos. Se requiere una revisión y un cambio radicales mediante la cooperación entre ambos ministerios. Para citar un informe de la OCDE sobre este tema, si el foco debiera de estar en “preparar a las escuelas para los niños, no preparar a los niños para la escuela”, parece que queda mucho trabajo por delante, tanto en el sector de la primera infancia como en el sector preescolar.

1- Se puede acceder a más estadísticas en los siguientes documentos (en francés): 

2- Memorándum del 10/01/2023, https://www.education.gouv.fr/bo/23/Hebdo2/MENE2300949N.htm. En 2021, un 9,8 % de los niños de 2 a 3 años asistió al preescolar (cf. RERS, p. 67). Se implementó un programa especial principalmente en áreas de acción prioritarias en educación, que incluyó a un 17 % de los niños. 

3-  Cf. ONAPE, op. cit. pp. 46-47. 

4-  Cf. Conseil économique, social et environnemental, Vers un service public d’accueil de la petite enfance, marzo 2022, p. 39. https://www.lecese.fr/sites/default/files/pdf/Avis/2022/2022_04_sp_accueil_enfance.pdf 

5-  « Relais petite enfance » (RPE), antes llamado « Relais assistantes maternelles » (RAM).

6- Cf. OCDE (2017), Starting Strong V. Transitions from Early Childhood Education and Care to Primary Education [Niños pequeños, grandes desafíos V. Transiciones de la educación en la primera infancia a la educación primaria]. OECD Publishing, París. 

https://read.oecd-ilibrary.org/education/starting-strong-v_9789264276253-en#page16

Gilles Pétreault actualmente es el vicepresidente de OMEP Francia, representante de OMEP World ante la UNESCO e inspector estatal honorario de educación nacional. 

Además, fue el jefe del departamento estatal de servicios educativos y cuenta con experiencia como coordinador de un centro de capacitación para docentes cumpliendo funciones, además de su experiencia como inspector de educación con diversas responsabilidades y como docente en varias zonas de Francia.

Doctorado en Literatura francesa, trabajó en el área de enseñanza del francés y el dominio de la lengua francesa, así como en educación preescolar y primaria como docente de varias asignaturas. También participó de estudios sobre la carrera académica de los estudiantes y sobre la inclusión de niños con necesidades especiales para el aprendizaje. Entre sus otros intereses, se incluyen la organización escolar y el reclutamiento y capacitación del cuerpo docente y los inspectores de educación.

Como experto en educación preescolar, participó en la creación de informes, algunos de los cuales coordinó, para el Ministro de Educación y contribuyó con la capacitación de los inspectores de educación. En calidad de representante del Ministerio de Educación ante la Red de atención y educación en la primera infancia de la OCDE durante siete años, Gilles Pétreault también participó de varios estudios y proyectos internacionales (como el programa de la Unión Europea para la mejora de la educación preescolar en Serbia [IMPRES], el grupo de trabajo de la Comisión Europea, el trabajo Key data on early childhood and care de Eurydice, y el comité nacional francés de la UNESCO).

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