Duelo en niños de edad preescolar- Gabriela Navarrete Gallegos

“Los niños elaboran el duelo;
lo que hace falta
es encontrar un modelo de
duelo que encaje con ellos
en vez de imponer un modelo adulto”
W. Worden.

La infancia es la preciosa edad en la que el ser humano debería encontrarse rodeado de afecto, protección, educación, salud y principalmente de amor; sin embargo, la pandemia por Coronavirus iniciada a finales del año 2019 ha separado a millones de familias debido a hospitalización por enfermedad de alguno o algunos de sus integrantes o peor aún, han sufrido la pérdida definitiva por muerte de esas personas. Esta situación ha ocasionado que miles de niños resientan la separación temporal de sus padres, madres o cuidadores o más triste aun, que queden en una desafortunada orfandad.

 Ante estos hechos, los adultos, las autoridades en cada país y la comunidad en general,  deberíamos estar preparados y atentos para apoyar a nuestros niños y preguntarnos ¿Qué hace un niño o una niña con su dolor? ¿Cómo procesa su perdida ya sea temporal o definitiva?

La experiencia de dirigir y atender un jardín de niños dependiente de la Secretaría de la Defensa Nacional en México por más de doce años nos permitió identificar cómo es el proceso de duelo ante la pérdida temporal o definitiva que sufren los niños en edad preescolar; por lo que, con la intensión de brindar orientación a las familias, educadores y/o cuidadores de estos niños, elaboramos una guía que aquí presentamos de manera resumida.

Pudimos observar que las perdidas temporales por ausencia u hospitalización, o las definitivas por muerte, generan un fuerte impacto emocional difícil de describir por los preescolares debido a sus características psíquicas, emocionales y afectivas, ya que a esa edad aún no son capaces de entender con plenitud. Además, ante la separación o perdida, los adultos suelen reprimir las emociones de los niños con expresiones como: Schhhhh, no hagas ruido, cállate, deja de jugar,  no ves lo que pasa etc., sin entender que la comprensión del menor puede que aún no esté totalmente definida.

Un niño suele vivir su duelo en soledad, aislamiento o en silencio y al igual que el estrés,  puede ocasionarle un estado hormonal transitorio diferente al que regularmente tiene y generar una alteración de su estado emocional y de salud.

Los niños en edad preescolar no tienen definido ni formado el concepto de muerte, para ellos es algo abstracto pero entendible mediante subconceptos que los adultos podemos explicar.  Los que son menores de cinco años regularmente creen que es algo similar al sueño que puede ser interrumpido; es decir, imaginan que cuando una persona muere puede ser despertada como cuando alguien duerme, ya que su pensamiento mágico confunde la fantasía con la realidad.

Ante una situación de pérdida, los preescolares se entristecen, pero no pueden tolerar sentimientos dolorosos por largos periodos de tiempo por lo que su sufrimiento es breve pero intenso y parece recurrente, dejando manifestarse en sus juegos o mediante dibujos.


¿QUÉ DEBE HACER LA FAMILIA, EL CUIDADOR O LA PERSONA QUE CONVIVE CON EL NIÑO QUE ATRAVIESA UN DUELO?

Lo más importante es mantener su rutina para darle seguridad y nunca mentirle sobre lo que ocurrió, incluso admitir que no se conoce la respuesta de algunas preguntas que el niño haga, procurando dar respuestas que pueda comprender. Será muy conveniente describir como fueron los hechos con detalle según él lo vaya solicitando, pero evitar lo grotesco.

Conviene que se explore lo que él (o ella) piensa y sabe acerca de lo sucedido sin emitir juicios, ya que debemos buscar que logre expresar sus emociones. Siempre es preferible evitar decirle que su ser querido está dormido o que Dios se lo llevó, ya que esto puede ocasionar que no quiera dormir o de acuerdo con las creencias religiosas, no querrá creer en Dios.

Sugerimos explicarle cómo es un sepelio, qué hay y cómo es una sala de velación. También recomendamos darle tiempo para recordar a su ser querido en la forma en que lo prefiera y por favor, permítale que se dé cuenta de que es normal sentirse triste y extrañar al ser querido después de su muerte y ante esta situación, deje que se acerque a usted con sus preguntas o para buscar consuelo, cariño y alivio a su sufrimiento. Hablar de su ser querido con quienes le rodean ayudará a entender lo que pasa y sobre todo lo que está sintiendo, pero nunca forzarle. Tal vez será mejor invitarle a construir una caja de recuerdos de su ser querido o pedirle que dibuje en una hoja dividida por la mitad, cómo era antes su vida y como es ahora. Consideramos que la acción más importante e inmediata tan pronto como el niño tiene conocimiento de la separación temporal o muerte de un ser querido debe encaminarse a que sienta que el adulto es comprensivo, protector y consolador ayudándolo a ponerle nombre a cada emoción que va experimentando y a reasumir sus actividades cotidianas en la nueva situación. El niño(a) debe aprender que es bueno preguntar para comprender la realidad de lo que<br>está pasando a él y a su familia. Esto le servirá para eliminar las falsas ideas y fantasías o interpretaciones que tenía en su imaginación. Es importante resaltar que nunca se debe permitir que los niños piensen que se les castiga por lo sucedido (Te portaste mal, por eso se murió tu papá), abandonándolos en su mundo de fantasías y pensamientos llenos de culpabilidad.
ACCIONES COMPLEMENTARIAS

Podemos preparar al niño (a) sobre las variaciones de su vida cotidiana en el funcionamiento de su casa sin la presencia del ser querido y seguir estimulándole a comunicar sus sentimientos, sobre todo los confusos y los no placenteros.

Recomendamos que se le permita la repetición de preguntas y la búsqueda de respuestas.<br>Los adultos debemos ser sensibles a sus mensajes de culpa, corrigiendo mitos y/o concepciones erróneas.

Vigilemos los cambios que puedan darse en las diferentes áreas de su vida (académica, social, deportes etc.) y si es necesario, buscar redes de apoyo. Hay que animarle a participar en las actividades cotidianas, siempre y cuando él o ella así lo desee, pero nunca obligarle y, además, hay que permitirle retirarse y regresar a las reuniones familiares relacionadas con la pérdida de su ser querido cuando así lo quiera con las medidas preventivas de salud correspondientes.

Sugerimos seguir ayudándole a relacionarse con otros y a discutir sus preferencias respecto al deseo de mantener sus pensamientos en privado. ¡Para un preescolar, la pérdida de un ser querido puede ser menos traumática si los adultos lo sabemos acompañar!

Referencias bibliográficas.

  1. Flandrin, Jean Luis. “ORÍGENES DE LA FAMILIA MODERNA”.
  2. Universidad Anáhuac. (2016). “COMO AYUDARNOS Y AYUDAR A OTROS EN LA PÉRDIDA
    DE SERES QUERIDOS”. Seminario de egresados de la Universidad Anáhuac México Norte.
    Noviembre del 2016. México.
  3. Montoya C, J. (2016). “INTERVENCIÓN EN CRISIS EN SITUACIONES DE DUELO”.
    Conferencia impartida en el Seminario de egresados de a U. Anáhuac. Noviembre, México.
  4. Montoya C, J. (2016). “DUELO EN LA INFANCIA Y ADOLESCENCIA”. Conferencia impartida en el Seminario de egresados de a U. Anáhuac. Noviembre, México.

Nacida en México, realizó estudios de Bachillerato, Licenciatura y Posgrado en el área de la salud en la Universidad del Ejército y Fuerza Aérea Mexicanos, tiene una Maestría en Ciencias de la Educación por la Universidad del Valle de México, Campus Lomas Verdes. Cuenta con un Doctorado en Liderazgo y Dirección de Instituciones de Educación Superior en la Universidad Anáhuac México Norte, además de otros estudios en el campo del Desarrollo Humano.

En su desempeño profesional por más de 35 años en el Ejército Mexicano tuvo la oportunidad de desempeñarse entre otros cargos, como Jefe de Área Pedagógica de los Centros de Desarrollo Infantil Uno y Dos “Niños Héroes de Chapultepec” y posteriormente fue nombrada Directora del Jardín de Niños “Agustín Melgar” cargo que ocupo por más de doce años.

En el campo de la educación infantil fue Ideóloga y Coordinadora Académica del 1/er. Ciclo de Conferencias para Educadoras de la Secretaría de la Defensa Nacional (SEDENA), México.

Ideóloga y Coordinadora Académica del 1/er. Congreso Nacional de Educadoras de la SEDENA.

Autora y Coordinadora del “Programa Niños con Necesidades de Educación Especial” en el Jardín de Niños “Agustín Melgar de la SEDENA. 

Autora y Coordinadora del “Protocolo de apoyo a niños en duelo” en el Jardín de niños “Agustín Melgar” con difusión en los Hospitales Militares Regionales de todo el país.

Integrante del Comité de liderazgo de la SDN con el cual se construye un nuevo modelo de liderazgo para el Ejército y la Fuerza Aérea Mexicanos.

Recientemente solicito su retiro del servicio activo y ha sido invitada para impartir la unidad de aprendizaje de Administración de Recursos Humanos en la Escuela Superior de Guerra, México. 

4 Comments:

  • Guadalupe Vaquero / Responder

    Felicidades!! Excelente trabajo, que gran orgullo!! Gracias por compartir.

  • Excelentes aportaciones. En muchas ocasiones se deja de lado a los pequeños por creer que no les afectan estás situaciones. Sin embargo, es importante vivir estos procesos con ellos, involucrarlos activamente e ir explicando lo que ellos vayan requiriendo. Los niños son inteligentes y van construyendo sus propios conceptos a partir de las experiencias familiares.
    Gracias 😊

  • Maribel De Jesús / Responder

    ☺️es excelente el artículo, en el refiere la importancia de considerar a los niños preescolares como seres con sentimientos profundos y reales; acción que se siguen buscando se reconozca entre las familias y cuidadores de los menores en la Educación Inicial; muchas veces, como lo menciona usted, suelen no escucharlos, explicarles y atender sus emociones, y no se dan cuenta las familias que ellos también tiene emociones reales, que sufren y desde sus vivencias pueden tener diferentes emociones que los hará reaccionar de una u otra forma.

  • Pedro Ortiz / Responder

    Magnífica publicación que vino a subsanar una deficiencia que tenemos en las tuerzas armadas de nuestro país, aspecto que eleva la moral de los familiares del personal militar que hace frente a las situaciones de violencia que aquejan a nuestro país, publicación que beneficia principalmente a los niños aspecto soslayado en el ámbito de la educación inicial que se imparte s los hijos de militares en los centros de enseñanza de la Secretaria de Defensa Nacional

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