Infancias y contextos hospitalarios – Nadia Milena Henao García

Las infancias, como construcción social resultado de transformaciones históricas, políticas, culturales y familiares, permiten dar cuenta de la diferencia cultural y el reconocimiento de los niños y las niñas como sujetos de derechos que habitan diferentes contextos o que, aun siendo parte de un mismo territorio, se encuentran situados en posiciones diferentes unos de otros (Unda y Llanos, 2013). En este sentido, avanzar en el reconocimiento de los niños desde una perspectiva de derechos y en la legitimación de estos, implica comprender que las infancias, como construcción social, histórica, cultural, dinámica y heterogénea, no pueden ser solo de una manera. 

Reconocer a los niños y las niñas como sujetos de derechos, que transitan diversas experiencias de vida y situaciones, implica comprender que un niño y una niña en situación o condición de enfermedad requiere el acompañamiento de adultos significativos –profesionales de la salud, cuidadores, padres, madres, educadores, entre otros–, que propicien espacios que reivindiquen su ser, no sólo como un cuerpo que necesita tratamiento para superar la enfermedad, sino como un cuerpo integral atravesado por una experiencia de vida. 

Cuando un niño permanece largos periodos de tiempo en un contexto hospitalario –clínicas, hospitales, hospitalización en casa–, esto repercute en su cotidianidad, dado que, para el niño, la enfermedad no es un objeto de conocimiento, reflexión científica e intervención, sino más bien un agente desestructurador de su experiencia de vida, ya que hay cambios en su estilo de vida (escolarización, estado de ánimo, relaciones interpersonales, construcción de su identidad, entre otros). En muchos países, cuando el niño o la niña se encuentra hospitalizado, se le vulnera su derecho a la educación, dado que no se cuenta con el acompañamiento pedagógico de un docente para propiciar experiencias y mediaciones que movilicen aprendizajes y desarrollos. 

Según Lizasoain (2007):

Los niños con enfermedades crónicas son por lo general sujetos sometidos a repetidas hospitalizaciones y deben enfrentarse, no sólo al temor o dolor de los procedimientos médicos, sino también a todo lo que lleva consigo el fenómeno de la hospitalización y la ausencia de una vida normal…Así, la mayoría de las investigaciones muestran que las alteraciones de tipo conductual, emocional y cognitivo son frecuentes entre los pacientes pediátricos, y coinciden en la afirmación de la hospitalización infantil como una experiencia estresante (p. 4-5).

Teniendo en cuenta lo anterior, en la ciudad de Medellín, Colombia, se vienen desarrollando experiencias significativas en el acompañamiento pedagógico a niños en situación o condición de enfermedad, desde el proceso de práctica pedagógica de estudiantes de la Licenciatura en Educación Infantil del Tecnológico de Antioquia, Institución Universitaria, la cual ha permitido materializar el derecho a la educación desde mediaciones pedagógicas y didácticas basadas en la lúdica, la participación y las artes, con el propósito de generar espacios que promuevan la socialización, la afectividad, la comunicación, la corporalidad, los procesos cognitivos, entre otros. 

Estas experiencias han permitido que los contextos hospitalarios, los cuales han abierto sus puertas para propiciar espacios de aprendizaje, se conviertan en contextos acogedores que reconocen el derecho de los niños al descanso, el esparcimiento, el juego, las actividades recreativas, la vida cultural y las artes, además de espacios para narrar sus experiencias de vida y de aprendizajes. Al respecto, los niños expresan sus voces y sentires, lo cual evidencia que continuar participando en espacios educativos y lúdicos les genera alegría, tranquilidad y aporta a sus procesos de recuperación. 

En este sentido, la pedagogía hospitalaria como un campo de saber, que se configura a partir de discursos, saberes y prácticas alrededor del reconocimiento de las infancias en situación o condición de enfermedad y de los niños como sujetos de derechos, se constituye en una posibilidad no solo para dar continuidad a los procesos escolares, sino como una praxis educativa desde el reconocimiento de los niños como seres integrales y multidimensionales, desde una perspectiva de cuidado del otro. 

La pedagogía hospitalaria como praxis educativa tiene el reto de construir espacios para reflexionar y sensibilizar sobre el rol de los cuidadores respecto de las experiencias-aprendizajes que construyen a los niños en situación o condición de enfermedad, para posibilitar una narrativa de las infancias que de cuenta de sus construcciones como sujetos activos, propositivos y reflexivos, que son conscientes de sus posibilidades de ser y habitar diversos espacios y contextos. 

Es así como, al hablar de contextos hospitalarios, no se hace solo alusión a los hospitales o clínicas, sino a todo espacio que acoja con afecto y cuidado a otro –niño o niña– que transita por una experiencia de enfermedad. Un lugar donde las mediaciones pedagógicas permitan la exploración del medio, las expresiones artísticas, la literatura y el juego como actividades rectoras en los procesos de desarrollo y aprendizaje de las infancias, posibilitadoras en la construcción de identidades, relaciones sociales, identificación y desarrollo de emociones. 

Lograr una pedagogía hospitalaria, es decir, que acoja al otro, implica pensarnos y situarnos como sujetos corresponsables en la educación y cuidado de las infancias desde una perspectiva de derecho, que posibilite espacios para la socialización a través de experiencias educativas y de cuidado, las cuales generan bienestar. Es importante entender que cuidar trasciende de una dimensión corporal a una dimensión afectiva, que escucha, acoge, contiene, ofrece refugio y se preocupa por el otro (Faur, 2017). 

Referencias:

Faur, E. (2017). “¿Cuidar o educar? Hacia una pedagogía del cuidado”. En Encrucijadas entre cuidar y educar. Debates y experiencias, por Antelo, E. y Redondo, P (compiladores), pp. 87-114. Rosario: Homo Sapiens Ediciones. 

Lizasoáin, O. (2007). Hacia un modo conjunto de entender la pedagogía hospitalaria. España: Universidad de Navarra. 

Unda, R. y Llanos, D. (2013). Producción social de infancias en contextos de cambios y transformaciones “rurbanas”. En Llobet, V. (Compiladora), Pensar la infancia desde América Latina: un estado de la cuestión (pp. 61-77). Ciudad Autónoma de Buenos Aires: CLACSO.

Nadia Milena Henao García, 10 años de experiencia en Instituciones de Educación superior como docente e investigadora, y en la coordinación de procesos administrativos y académicos en el área de la educación infantil. Experiencia como Investigadora, directora de trabajos de grado, asesora metodológica y conceptual de procesos investigativos y diseños curriculares en Infancia. Coordinadora de la línea de investigación Infancias del Grupo Senderos y de la Licenciatura en Educación Infantil de la Facultad de Educación y Ciencias Sociales del Tecnológico de Antioquia- Institución Universitaria. Investigadora Junior Minciencias Colombia. Coordinadora Regional Antioquia de la ACDEP-OMEP (Asociación Colombiana de Educación Preescolar y Organización Mundial para la Educación Preescolar). Coordinadora del Nodo de Investigación de la Red Interuniversitaria Buen Comienzo Medellín. Experiencia como asesora en procesos de autoevaluación y acreditación de calidad de la educación superior. 

1 Comment:

  • Telma Patat / Responder

    Muy interesante el desarrollo de un tema tan sensible.
    Para las familias

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