La participación en la educación temprana fomenta el desarrollo del niño, pero el progreso se ha estancado- Instituto de Estadística de la UNESCO

La educación en la primera infancia es uno de los siete indicadores centrales de benchmark del Objetivo de Desarrollo Sostenible (ODS) 4 en el que se subraya la importancia del desarrollo y bienestar del estudiante y de generar resiliencia. Está comprobado que la educación temprana estimula al niño en su preparación para la escuela y fomenta sus futuras experiencias de aprendizaje. Sin embargo, la participación en entornos de enseñanza formales (un año antes de la edad oficial de ingreso a la primaria) aún está lejos de ser universal. 

En la mayoría de las regiones, se ha progresado en aumentar el nivel de participación educativa de los niños de manera tal que, en 2020, tres de cada cuatro niños en todo el mundo estaban inscriptos en un programa educativo formal de nivel prescolar o de educación en la primera infancia o incluso como estudiante menor de nivel primario. De todas formas, el progreso a nivel global se ha estancado luego de los aumentos constantes que se vieron entre el 2010 y el 2015. 

Los indicadores del ODS 4 de 2023 se utilizan para hacer un seguimiento del progreso de los países en los benchmark enfocados en la educación en la primera infancia. La semana pasada, la directora del Instituto de Estadística de la UNESCO (UIS, por su sigla en inglés), Silvia Montoya, y el director del Informe de Seguimiento de Educación en el Mundo (GEM, por su sigla en inglés), Manos Antoninis, participaron en un seminario web de la Organización Mundial de Educación Prescolar (OMEP). La charla se centró en el progreso de los países hacia las metas nacionales del indicador 4.2.2 del ODS, que mide la tasa de participación en la educación formal por sexo (un año antes de la edad oficial de ingreso a la primaria). Además, presentaron políticas para aumentar el nivel de participación en la educación en la primera infancia (EPI).  

Tres cuartos del total de niños en todo el mundo están en el prescolar, pero hay amplias brechas entre las regiones

A nivel regional, la tasa de participación más alta se encuentra en Europa, Norteamérica y Latinoamérica y el Caribe, donde casi un 95 % de los niños están inscriptos en algún programa educativo. En algunos países de dos regiones de África subsahariana, así como en África del Norte y Asia Occidental, se ha logrado un progreso constante desde el 2010. Sin embargo, desde el 2020, aproximadamente la mitad de los niños en edad prescolar que viven en estas dos regiones de los ODS no están escolarizados.

En África subsahariana, el problema en particular radica en un pronunciado aumento de la población, lo cual agrega presión sobre los países donde se busca aumentar la tasa de inscripción al nivel prescolar. Como se identificó en los indicadores del ODS 4, un informe elaborado en conjunto por el UIS y el Informe GEM, había 70 millones de niños entre 4 y 5 años en África subsahariana a principios del 2023. En tres años, se proyecta que esta cohorte tenga un incremento de un millón de niños en promedio por año durante los próximos 20 años, con lo cual superará a Asia Central y Meridional y será la región con la población más numerosa en este rango etario.

Dos de cada cinco países no han alcanzado la igualdad de género: en general, a costa de los varones

Aunque todas las regiones han alcanzado la igualdad de género en cuanto a la tasa de participación, queda oculto el hecho de que cuatro de cada diez países aún no han alcanzado esta igualdad.

Las niñas y los niños tienen el mismo nivel de participación en la educación temprana tanto a nivel global como en todas las regiones. No obstante, los ratios de paridad medidos de manera agregada ocultan la desigualdad de género dentro de los países. De hecho, entre los países donde se han recopilado datos recientes, hay un 40 % que no ha alcanzado la igualdad de género. 

En Asia Oriental y el Sudeste Asiático, la mitad de los países no han logrado la igualdad de género, y en Oceanía y África Subsahariana, el total es de alrededor de dos tercios de los países. La desigualdad puede ocurrir en detrimento de cualquier género, aunque la tasa de participación es más alta entre las niñas que los niños en la mayoría de los países donde no se alcanzó la igualdad.

Tasa de participación en la educación formal (un año antes de la edad oficial de ingreso a la primaria)

Gráfico, gráfico de línea

Descripción generada automáticamente

El indicador 4.2.2 es uno de los siete indicadores de benchmark utilizados para medir el progreso hacia el ODS 4

En el informe de los indicadores del ODS 4, se analiza el progreso de la tasa de participación en la educación prescolar y se lo compara con las metas nacionales que los propios países se imponen, así como con las metas alcanzables según las tendencias históricas. En 2022, en la Cumbre sobre la Transformación de la Educación, se acordaron metas para siete indicadores centrales del ODS 4, entre las que se incluye el indicador 4.2.2 sobre la educación en la primera infancia. El objetivo de establecer estas metas es definir puntos de referencia para que los países puedan medir su progreso hacia el objetivo final de estos indicadores. 

De los 207 países que informan sus datos para el indicador 4.2.2, 149 establecieron valores de benchmark para el 2025 o el 2030, y el tablero de progreso indica que el 28 % de esos países avanza de manera veloz. De todas formas, si bien las metas nacionales muestran lo que se espera alcanzar en los distintos países, no siempre se establecen objetivos realistas según las tendencias históricas y lo que puede ser alcanzable en cada contexto y situación. Si los países continúan avanzando por el mismo camino que recorrieron en el pasado, se estima que el 38 % alcanzarán un progreso veloz hacia una tasa factible de participación en la educación prescolar, según el UIS y el Informe GEM. 

La participación en la educación en la primera infancia, según las mediciones del indicador 4.2.2, es un punto de partida importante para que los niños y las niñas recorran con éxito sus años de escolarización. Es claro que se ha progresado, pero aún se necesita mucho más para que cada niño tenga la posibilidad de entrar al prescolar y así acceder a la socialización y las habilidades necesarias para la escuela y la vida en general. 

Fuentes de datos para el indicador 4.2.2

El Instituto de Estadística de la UNESCO (UIS, por su sigla en inglés) proporciona datos para el indicador 4.2.2 y otros indicadores educativos, como la nueva información de la actualización de datos de marzo

Los datos están disponibles en el explorador de datos del ODS 4 y se pueden buscar por región y país, así como por sexo, población urbana o rural y quintil adquisitivo de la familia. Desde una perspectiva de equidad, entender quiénes son los niños que acceden (y quiénes no) a la educación prescolar ayuda a los legisladores a enfocar sus intervenciones hacia quienes más las necesitan. 

  • Datos administrativos de escuelas y otros centros de aprendizaje formales
  • Datos administrativos de ministerios de educación sobre la edad de ingreso oficial a la educación primaria 
  • Encuestas a los hogares sobre la inscripción por edad a los programas de educación temprana
  • Censos y encuestas de población para obtener una estimación de la población por edad (si se utilizan datos administrativos sobre la inscripción)

Datos necesarios para calcular este indicador: 

  • Cantidad de niños que participan en entornos de aprendizaje formal por edad
  • Población estimada por edad (si se utilizan datos administrativos sobre la inscripción)
  • Datos sobre la edad de ingreso oficial a la educación primaria

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